Reflexiones sobre injerencia en asuntos de Cuba

Documento de análisis del Observatorio Internacional “Radomiro Tomic”. “La declaración del Consejo Nacional del Partido Demócrata Cristiano, de lunes 12 de julio de 2021, sobre los asuntos internos de la República de Cuba y del pueblo cubano, debe ser rechazada, por su alto nivel de injerencismo e intromisión; por su desconocimiento de las realidades de un proceso revolucionario; por su “humanismo de la tibieza” (rechazado por connotado Jacques Maritain), al referirse al bloqueo norteamericano a Cuba; por su completa desconsideración de los compromisos adoptados por el Gobierno de Chile, al firmar y suscribir la “Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz”, adoptada precisamente en La Habana, Cuba, en la II Cumbre de la CELAC, en enero 28-29, de 2014 y finalmente, por ser inconsulta, en relación a las bases de ese partido”.

 Observatorio Internacional “Radomiro Tomic”. Santiago. 07/2021. 1.- En la etapa actual del desarrollo de las comunicaciones, con todos sus medios tecnológicos, particularmente las redes sociales, las informaciones sobre las realidades y sucesos que, ocurren en todos los países, tienen la instantaneidad de sus contenidos y desarrollos en la arena internacional. Lamentablemente, una primera víctima, de esta nueva realidad comunicacional e informativa, es, casi siempre, la verdad de los hechos.

2.- Así, esta realidad invoca la vigencia necesaria y más urgente, de la preeminencia de cardinales Principios en las Relaciones Internacionales, como la autodeterminación de los pueblos; la no injerencia en los asuntos que son de la jurisdicción interna de los estados; la supresión de actos de agresión, las sanciones u otros quebramientos de la paz; la solución pacífica de las controversias internacionales; el principio de la igualdad de derechos y de la igualdad soberana de todos los estados; la abstención de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, y, la plena libertad para la legítima existencia de sistemas económicos, políticos, sociales y culturales diferentes, entre los países.

3.- Simultáneamente, como es suficientemente conocido, la República de Cuba ha estado sometida a un bloqueo económico, comercial y financiero, impuesto por los Estados Unidos de Norteamérica. En reciente Resolución [RES A/75/L.97], el miércoles 23 de junio de 2021, la Asamblea General de las Naciones Unidas, ha vuelto a rechazar dicho bloqueo criminal e ilegítimo, incluso considerado como un acto de guerra, por una abrumadora mayoría de 184 votos y solo dos votos en contra correspondientes a Estados Unidos e Israel. Las dramáticas afectaciones, consecuencias, daños y perjuicios para la vida cotidiana del pueblo cubano, han sido y siguen siendo trascendentales y vitales. Por ende, la situación económica, comercial y financiera del hermano país se encuentra en una compleja situación, con particular énfasis, en los últimos años. Y, ahora, se suma la pandemia del Covid-19, exigiendo al máximo su reconocido Sistema Nacional de Salud, en insumos, recursos humanos de alto nivel y requerimientos médicos y farmacéuticos. Mas aún el año pasado iniciándose la pandemia el presidente Trump propició 243 nuevas inhumanas restricciones.

4.- Es en este contexto, innegable e inocultable que cualquiera injerencia e intromisión en los asuntos internos de la República de Cuba, mediante agitación y exacerbación, mediática y propagandística, encuentra un fácil terreno de aprovechamiento, utilizando sectores con penurias reales y con restricciones en el diario vivir, jóvenes intoxicados por las redes sociales y grupos delincuenciales -existentes en toda sociedad-, para salir a protestar y reclamar mejores condiciones, en el contexto de un país pequeño, pero que, lleva adelante, una Revolución con continuidad. No se ha tratado de manifestaciones espontáneas y pacíficas, sino que, azuzadas y planificadas, según se ha conocido desde el estado de Florida, Estados Unidos y España. A través de plataformas robóticas para masificar fraudulentamente tweets.

5.- Desde Chile, el desconocimiento de las fortalezas del pueblo cubano, y de las realidades de un país que nunca ha negado que construye y lleva adelante su Revolución Cubana, para tener un sistema económico, político, social y cultural diferente, lleva a que algunos opinen y se entrometan en sus asuntos internos, desconociendo sus particularidades, y atribuyéndose la representación de un determinado humanismo -el “cristiano”-, para condenar y juzgar a las autoridades cubanas. No logran entender que no se trata de un simple gobierno de administración; ni aplican Principios de las Relaciones Internacionales en sus pronunciamientos, negándolos casi completa y sistemáticamente. Sus puntos de vista cabrían, perfectamente, en una editorial de El Mercurio, medio nada de “demócrata” ni “cristiano”.

6.- Por todo lo anterior, la declaración del Consejo Nacional del Partido Demócrata Cristiano, de lunes 12 de julio de 2021, sobre los asuntos internos de la República de Cuba y del pueblo cubano, debe ser rechazada, por su alto nivel de injerencismo e intromisión; por su desconocimiento de las realidades de un proceso revolucionario; por su “humanismo de la tibieza” (rechazado por connotado Jacques Maritain), al referirse al bloqueo norteamericano a Cuba; por su completa desconsideración de los compromisos adoptados por el Gobierno de Chile, al firmar y suscribir la “Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz”, adoptada precisamente en La Habana, Cuba, en la II Cumbre de la CELAC, en enero 28-29, de 2014 y finalmente, por ser inconsulta, en relación a las bases de ese partido.

7.- En suma, y al contrario, es la hora de solidarizar con el pueblo cubano, respetando sus asuntos y resoluciones internas, y, demandando el término inmediato del bloqueo norteamericano, atentatorio a todo humanismo real. Además, la Política Exterior Chilena, debe respetar las existentes relaciones diplomáticas bilaterales, con sus respectivos Embajadores residentes, a través de una clara no injerencia ni intromisión en los asuntos internos de la República de Cuba, respetando su autodeterminación, su independencia y su soberanía, conquistadas y construidas desde hace 62 años. Por lo mismo rechazamos la declaración del ministro de relaciones exteriores de Chile, las cuales además de ser injerencistas, son equivocadas y vienen de un gobierno que precisamente no se ha preocupado de los derechos humanos.

Aliro Bocaz Sepúlveda, Rosa Arenas Guerrero, Héctor López Menses y Luis Atenas Baeza.

Santiago de Chile, Julio 15, de 2021.-

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