¿Otro salvavidas para Piñera? ¿Otra cocina? ¿Qué mínimos acuerdos?

El Presidente Sebastián Piñera estaba contento. En medio de sus peores momentos se le abrió una ventana con el diálogo con Yasna Provoste y Diego Paulsen, los jefes del Parlamento. Se mejora “el clima político” dijo la vicepresidenta de la UDI, María José Hoffmann. La presidenta del Senado aclaró que se trata de avanzar en “mínimos comunes” para atender la crisis social y que “no hay ni habrá cocina”. De inmediato surgieron cuestionamientos porque, por ejemplo, no se habló nada del impuesto a los súper ricos ni del royalty minero, a pesar de que son iniciativas que avanzan en el Congreso y que podrían recaudar fondos. Mientras el senador Carlos Montes advertía que “estas son coyunturas en las que no caben las ingenuidades”.

Hugo Guzmán. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 01/05/2021. El Presidente Sebastián Piñera estaba contento. En medio de uno de sus peores momentos, donde transversalmente se dice que está terminado su mandato, con apenas entre un 6 y 9 por ciento de aprobación, y con una derrota estratégica encima después de que le fallara su trámite ante el Tribunal Constitucional (TC) para frenar el tercer retiro del 10% desde las AFP, llegaron a La Moneda la presidenta del Senado, Yasna Provoste (DC), y el presidente de la Cámara Baja, Diego Paulsen (RN), para conversar, o negociar, o acordar, una agenda ante la seria crisis social que vive el país.

¿Un salvavidas para el mandatario? Porque desde su entorno se salió a hablar de “acuerdos” y “avances” con el Parlamento y la oposición, zonas que la administración piñerista tiene (o tenía) como complicados flancos abiertos, en medio de su crisis política. No demoró nada Piñera, después de hablar con las delegaciones legislativas, en citar a los líderes de “Chile Vamos”, para abordar lo que sería una nueva agenda del gobierno…y de la política.

Lo positivo que esto puede ser para la administración, lo expuso la vicepresidenta de la UDI (Unión Demócrata Independiente) y diputada, María José Hoffmann, quien declaró a la prensa que “todo diálogo siempre es una muy buena noticia y si esto contribuye además a mejorar el clima político, mejor aún”. Ciertamente, un mejor clima para Sebastián Piñera que lleva días en medio de una lluvia tormentosa y nubes negras.

Yasna Provoste se apresuró a decir que “nadie podría decir que esta es una conversación entre cuatro paredes” y que “no hay ni habrá cocina”. Es que ya en redes sociales y en círculos opositores se hablaba de que, por el contrario, sí había cocina y se estaban dando pasos a un nivel institucional cupular sin considerar, como varias otras veces, a representaciones sociales y sindicales. Tratándose de una crisis donde los principales afectados son trabajadores. Para muchos, no tenía buen tono una reunión de más de una hora en un salón presidencial entre el Ejecutivo y los jefes del Congreso.

De hecho, mientras Piñera hablaba con los representantes del Parlamento, se reprimía a los dirigentes de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y de otras entidades sindicales, hasta el punto que por horas ni siquiera querían recibir en La Moneda una carta de la CUT…con propuestas para encarar la crisis social. Quizá por eso después Provoste hizo el gesto de ir hasta la CUT.

La presidenta del Senado indicó que las materias a discutir se harían “de cara a la ciudadanía” y en el Parlamento, no en otro lado. Claro que llegó a hablar con el mandatario sin haber discutido una agenda con las bancadas de la oposición, según dicen legisladores consultados. Diego Paulsen, presidente de la Cámara Baja representa al oficialismo, así que con lo mínimo estaba satisfecho, ante un Presidente de la República en el piso, siendo de su sector.

Como sea, la presidenta del Senado se mostró optimista o, al menos, quiso precisar lo que ocurrió este viernes. En Twitter escribió: “He dicho que los diálogos entre autoridades deben ser abiertos y transparentes. Por eso, he informado antes y después los contenidos de cada encuentro relevante”. Y expuso: “Hoy, en el encuentro solicitado por el Presidente @sebastianpinera planteamos lo mismo que le dijimos hace casi un mes: Queremos una Renta Universal; apoyo a las Pymes y si es necesario, dotar al Estado de mayores ingresos, partiendo por abordar las exenciones tributarias”.

Esos serían los “mínimos comunes” a discutir y “acordar” entre el Congreso y el Ejecutivo. Se dijo en palacio que los ministros de Hacienda y Secretaría General de la Presidencia, entre otros, se tienen que poner a trabajar en aquello. Habrá que ver cómo se hará en el Parlamento.

Claro que surgieron de inmediato declaraciones que ya meten un debate respecto a qué son o podrían ser los “mínimos comunes”. El diputado de Nuevo Trato, Pablo Vidal, advirtió “lamentar muchísimo que no se haya hecho mención a los proyectos de súper ricos y royalty minero, porque tenemos que construir soluciones que significa entregar recursos y apoyar en la crisis, pero también tenemos que plantear cuáles son las propuestas que estamos impulsando para financiar ese gasto fiscal y al menos nosotros sí tenemos esas propuestas, están debatiéndose en el Congreso y creemos que es muy importante que sigamos trabajando en ellas”.

También el diputado del Partido por la Democracia (PPD), Tucapel Jiménez, expresó que “debemos aprovechar nuestros recursos naturales, por lo que se hace urgente implementar un verdadero royalty minero” y el “impuesto a las mayores empresas, a las mayores fortunas, impuesto a los súper ricos, que no debiera ser único, sino que permanente”.

Ambas iniciativas son promovidas hace a lo menos un año por congresistas del Partido Comunista y están avanzando en comisiones en la Cámara de Diputadas y Diputados, por lo que podría resultar extraño o cuestionable que ni siquiera esté contemplado en las conversaciones con el presidente Piñera.

Esta noche en todas las colectividades políticas y bancadas parlamentarias opositoras se estaba analizando la conversación de Provoste, Paulsen y Piñera, tomando el pulso político y reflexionando sobre las materias y los “mínimos comunes”.

No pasaron por alto declaraciones como las del senador del Partido Socialista (PS), Carlos Montes, que en entrevista al vespertino La Segunda, advirtió que  “estas son coyunturas en las que no caben las ingenuidades”. Enfatizó que “la oposición tiene la obligación de tener autonomía respecto del gobierno, no dejarse arrastrar y para eso tiene que exigir y si el gobierno no quiere, va a tener que presionarlo”.

Todo a nivel institucional, mientras siguen en desarrollo múltiples expresiones del movimiento social y la sociedad civil cuestionando duramente al gobierno de Piñera, exigiendo reales medidas de apoyo a las familias de trabajadores de ingresos bajos y medios. Las conversaciones en La Moneda fueron mientras se desarrollaba una huelga general con la activación de diversos sectores y alrededor de cien organizaciones sindicales, sociales y territoriales y con el anuncio de más protestas en las próximas semanas.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

diecinueve + dieciocho =