HABLEMOS DE LA TELE. Chasco de la ex Concertación

Sorpresivamente en la reciente mini consulta ciudadana de la ex Concertación, tanto Canal 13 como Mega no desplegaron la habitual cobertura ante un acontecimiento de tanta trascendencia que debía concluir con la elección de la candidatura presidencial del centro político nacional.

José Luis Córdova. Periodista. 23/08/2021. El gran empresariado de las transnacionales mineras y forestales, del retail, las cadenas de farmacias y laboratorios no ocultan sus preferencias políticas a través de los canales de televisión que controlan mediante la publicidad en sus transmisiones.

Sorpresivamente en la reciente mini consulta ciudadana de la ex Concertación, tanto Canal 13 como Mega no desplegaron la habitual cobertura ante un acontecimiento de tanta trascendencia que debía concluir con la elección de la candidatura presidencial del centro político nacional.

Quedó de manifiesto que Sebastián Sichel es el postulante a La Moneda favorito del actual Gobierno y de la oligarquía criolla y que este sector no confía en la feble alianza del PS, PDC, PPD y otros partidos que eligieron por apenas 150 mil votos a la senadora Yasna Provoste como su candidata presidencial.

Los largos años de la Concertación, que los canales de televisión apañaron con entusiasmo desde la última década del siglo pasado hasta el segundo gobierno de Michelle Bachelet, abandonaron hace años ya ese proyecto político continuista del modelo y el estallido social del 18 de octubre de 2019 significó un punto de inflexión del cual todavía no se reponen los más poderosos medios de comunicación del país, con la honrosa excepción de La Red y -a veces- de CHV.

Todo indica que no basta que algunos “rostros” televisivos revelen abiertamente sus preferencias políticas, que opinen más allá de las consideraciones éticas, que enfrenten y desafíen a activistas, dirigentes y representantes del tejido social como si fueran adversarios por plantear transformaciones de fondo para nuestra sociedad a partir del proceso constitucional en marcha, pese a la derecha.

Los canales se han volcado a perseguir y hasta hostilizar a los convencionales constituyentes electos con sólidas mayorías democráticas llegando a usar y abusar de la xenofobia y racismo contra destacadas personalidades del proceso constituyente como la presidenta de la Convención, Elisa Loncón y la machi Francisca Linconao.

Mientras, la candidatura de Gabriel Boric de Apruebo Dignidad -que obtuvo más de un millón de votos en la primaria legal del sector- está bajo fuego graneado permanente, buscando dividir su coalición progresista. Del mismo modo excluyen sistemáticamente a sus representantes de los programas de debate político con el apoyo decidido de “panelistas” reconocidos como conspicuos reaccionarios, anticomunistas y negacionistas.

Fue tan obvio que la televisión minimizó la consulta ciudadana que los únicos “politólogos”consultados durante la jornada electoral fueron Marcos Moreno, de la Universidad Central y Claudio Fuentes, de la USACH, guardando a los “pesos pesados” de los análisis políticos más profundos y documentados.

Con apenas 150 mil votos en la consulta ciudadana del 21 de agosto, Yasna Provoste llegó el lunes hasta el Servel para inscribir su candidatura para enfrentar a Sebastián Sichel, quien pretende tomar la posta del gobierno de derecha, repudiado por la inmensa mayoría de los chilenos.

Para variar, los canales de televisión dan la espalda a la realidad y, junto con ignorar vocerías de los sectores progresistas de izquierda, se inclinan vergonzosamente a favor del continuador de Piñera con la esperanza que la ex presidenta del Senado recupere tiempo perdido y concite mayor atracción y apoyo electoral para la primera vuelta del 21 de noviembre, donde Sichel se enfrentará al líder de Apruebo Dignidad y a la ex Concertación pese al chasco del 20 de agosto recién pasado.

 

 

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