“Existirá tensión entre autonomía y soberanía de la Convención”

El académico y analista Ernesto Águila advirtió que habrá “intentos de condicionarla por parte de los poderes constituidos y los circuitos extra institucionales del poder”. En esa línea, sostuvo que “será determinante la participación de la ciudadanía durante el proceso constituyente para asegurar las mayorías”.

Hugo Guzmán. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 02/07/2021. “Hay razones para estar optimista sobre el proceso constituyente”, aseguró el académico de la Universidad de Chile y columnista de medios de prensa, Ernesto Águila, de cara a la instalación de la Convención Constitucional que redactará la nueva Constitución. Pero advirtió que habrá “intentos de condicionarla por parte de los poderes constituidos y los circuitos extra institucionales del poder”, ante lo cual “será determinante la participación de la ciudadanía durante el proceso constituyente para asegurar las mayorías”.

En ese marco, señaló que “lo que permite mirar con optimismo el futuro de la Convención es que la derecha no obtuvo el tercio que le permitiría generar una capacidad de veto permanente. Pero eso no significa que desde su actual posición de debilidad no intente articularse con sectores de la ex Concertación”.

Sobre las convocatorias a marchas y movilizaciones en torno de la inauguración este 4 de julio de la Convención, Águila expresó que “el pueblo tiene derecho a expresarse y movilizarse. Ese día y los días que quiera. El proceso constituyente y la Convención les pertenecen”.

¿Dónde crees que estarán los principales nudos a desatar cuando empiecen los trabajos de la Convención Constitucional?

La instalación e inicio de funciones de la Convención Constituyente representa un hecho histórico de gran envergadura. Por su representatividad, diversidad y origen democrático marca una ruptura con nuestra historia constitucional y política. Constituye una oportunidad inédita para tener una Constitución de avanzada social y genuinamente democrática. Una Constitución donde la soberanía del pueblo esté emancipada y no neutralizada como hoy ocurre, y la cual señale a través de su libre expresión el rumbo que la mayoría desea y define. Lo que se espera es que este domingo la Convención se instale, elija un o una Presidente/a y un o una vicepresidente/a. Que a través de una ceremonia austera los constituyentes acepten el cargo ante una funcionaria del Tricel. Posiblemente acuerden sesionar durante toda la semana que se inicia. Allí, sería esperable una ampliación de la mesa y la aprobación de un reglamento mínimo que diera una organización básica a la asamblea. Posiblemente la tensión que se instalará desde un comienzo será entre la soberanía plena de la Convención y los intentos de condicionar esa soberanía desde los poderes constituidos y desde los llamados poderes facticos. Esa tensión estará presente desde el primer día.

¿Qué te parece que se haya convocado a marchas y movilizaciones para el día de la instalación de la Convención?

Pienso que el pueblo tiene derecho a expresarse y movilizarse. Ese día y los días que quiera. El proceso constituyente y la Convención les pertenecen. Debe movilizarse de manera pacífica, no aceptando provocaciones y cuidando el proceso constituyente. Porque genuinamente le pertenece debe cuidarlo. En el Chile que conocemos ningún cambio se ha producido sin la movilización y organización popular, eso es un hecho indesmentible. El domingo 4 de julio debiera ser un día de fiesta popular. La pandemia lo limita. Pero es uno de los días más esperanzadores de nuestra historia republicana, como país y comunidad.

La derecha no pudo tener, en la elección de convencionales, el tercio para ejercer vetos. Pero ahora convocan a sectores de la ex Concertación e independientes a llegar a acuerdos para aplicar el quórum de los 2/3. ¿Cómo ves ese panorama, considerando que sigue lo de los 2/3?

Lo que permite mirar con optimismo el futuro de la Convención es que la derecha no obtuvo el tercio que le permitiría generar una capacidad de veto permanente. Pero eso no significa que desde su actual posición de debilidad no intente articularse con sectores de la ex Concertación buscando constituir la bancada del “partido del orden”. Por su parte, los poderes fácticos intentarán cortejar y cooptar constituyentes. Existirá una tensión desde el primer día entre la autonomía y soberanía plena de la Convención y los intentos de condicionarla por parte de los poderes constituidos y los circuitos extra institucionales del poder. Los 2/3 es un quórum exigente pero creo que hay que ver primero como funciona y ver si es necesario buscar fórmulas de reforma constitucional u otros mecanismo como consultas plebiscitarias intermedias que pudieran destrabar decisiones en lo que hubiese claras mayorías pero no los 2/3. Creo que será muy determinante la participación de la ciudadanía durante el proceso constituyente para asegurar las mayorías.

Considerando los temas cruciales de una nueva Constitución, los cambios profundos en comparación a la de 1980, las demandas populares tan diversas, ¿cómo ves las posibilidades de frustraciones que pueda haber a la larga, está optimista de que haya realmente una nueva Constitución?

Hay razones para estar optimista sobre el proceso constituyente. Aunque siempre en política los triunfos son parciales, sería poco sano no tener la capacidad de alegrarse por los logros que se van obteniendo. Pero lo que sí es cierto es que la crisis social, económica y sanitaria plantea urgencias que no calzan con los ritmos del proceso constituyente. En este sentido cobra toda su relevancia las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias. La posibilidad de un gobierno de izquierda y de avanzada social es hoy una alternativa y una posibilidad seria. Las esperanzas de las familias de contar con los apoyos económicos para enfrentar la pandemia, recuperar empleos decentes, reactivar la economía y asegurar derechos sociales aquí y ahora, no es algo que se le puede pedir al proceso constituyente sino al próximo gobierno y parlamento. Creo que la derecha está derrotada para ser gobierno nuevamente, el tema es si la izquierda, unida a los movimientos sociales, será capaz de construir las condiciones para ser gobierno. La convergencia en “Apruebo Dignidad” del Frente Amplio, el Partido Comunista y Chile Digno, y crecientemente de un socialismo de izquierda alternativo al anclaje de centro al actual Partido Socialista, junto a los movimientos sociales, van configurando una alternativa, un nuevo bloque histórico transformador para Chile. De la primaria Jadue/Boric debiera salir el próximo presidente. Están todas las condiciones para ello.

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