DOCUMENTOS. Cuba y las medidas en telecomunicaciones

Comunicado de la embajada cubana en Chile abordó el contenido y sentido de disposiciones respecto al uso del Internet, el espacio del espectro radioeléctrico y redes sociales.

Santiago. 23/08/2021. El siguiente es el texto íntegro del comunicado de prensa distribuido por la misión diplomática cubana en Chile:

“La Oficina de Prensa de la Embajada de Cuba en Chile desea referirse a recientes artículos de medios de prensa chilenos, así como de agencias internacionales, relativos a la aprobación por el Consejo de Estado de la República de Cuba del Decreto Ley 35, “De las telecomunicaciones, las tecnologías de la información y la comunicación y del uso del espectro radioeléctrico”.

La información completa y fidedigna sobre tal hecho, debe manifestar en
primer lugar, que dicho Decreto Ley guarda total concordancia con los
preceptos que establece la Constitución de la República de Cuba, refrendada
el 10 de abril de 2019 por el 86,85 por ciento del voto popular, que entroniza
el derecho soberano de la Nación a aprobar y promulgar las leyes que
garanticen su funcionamiento interno, incluyendo la seguridad nacional.

Las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) han sido
históricamente empleadas por sucesivos gobiernos de Estados Unidos como
herramientas para agredir a Cuba, a través de las cuales han generado y
generan mensajes de odio, enfrentamiento y malsana tergiversación de la
realidad, utilizando abiertamente la mentira, la manipulación y las nocivas
“noticias falsas”. Esas agresiones abarcan la radio, la televisión y, más
recientemente, el ciberespacio, con la creación de una Fuerza de Tarea
destinada a fomentar “líderes” y estrategias anticubanas en ese ámbito.

Afirmar que el “internet móvil” se ha convertido en Cuba en el gran aliado de
supuestos colectivos y organizaciones ciudadanas para expresar sus
demandas, es faltar a la verdad de los hechos. En primer lugar porque en
Cuba no ha habido ni hay “primaveras árabes”, y porque el mal uso que se ha hecho de la “internet móvil”, es responsabilidad del gobierno de los
Estados Unidos, desde cuyo territorio fue organizada y lanzada la campaña
anticubana que, utilizando recursos tecnológicos de avanzada e ingentes
financiamientos a través de compañías radicadas en el estado
norteamericano de la Florida, inundó las redes sociales con contenidos
injuriantes, de notoria falsedad, destinados a provocar en Cuba caos y
desórdenes ciudadanos para justificar una intervención utilizando la ya bien
conocida por nefasta y destructiva, “ayuda humanitaria”. En ese propósito
fue utilizada como aliada la pandemia, cuyo azote sufre Cuba, como ocurre
en el mundo entero, revelando la criminal postura de los gobernantes
estadounidenses, nuevo deleznable capítulo de la genocida política que
desde hace más de sesenta años aplica contra el pueblo cubano. En Cuba
no hubo ni “estallido”, ni fue subvertido el orden y la tranquilidad ciudadanas,
porque la propia población cubana se encargó de desmantelar las aviesas
intenciones de la campaña.

La malévola intención del Presidente estadounidense, al declarar que su
Gobierno está evaluando “todas las opciones disponibles” para facilitar al
pueblo cubano el acceso a internet y ayudarlo a “eludir la censura”, proyecto
que ha encontrado aprobación en el Senado de esa nación, a través de una
enmienda para crear un fondo destinado a desarrollar y desplegar la
tecnología con el objetivo de proveer de internet a los cubanos, son actos de
impresentable e insólita hipocresía y desfachatez, cuando es precisamente
el bloqueo que mantiene ese país contra Cuba, el que impide al país
conectarse a redes internacionales de telecomunicaciones por medio de
cables de fibra óptica, ubicados a escasas decenas de kilómetros de las
costas cubanas.

El Estado Cubano posee las herramientas necesarias para preservar su
seguridad, en uso de su derecho irrenunciable y soberano a regular las
telecomunicaciones y las tecnologías de la información y la comunicación, las
cuales desempeñan un papel significativo en el desarrollo político, económico
y social del país, y constituyen un medio efectivo para la consolidación del
bienestar de la población cubana.

Tales intereses deben ser resguardados del uso ilegal y criminal de estas
tecnologías, que a través de “bots” inundan las redes de mensajes malsanos para promover la alteración del orden público, la violencia y la comisión de
delitos en campañas que son organizadas desde el sur de la Florida,
utilizando marionetas asalariadas que se mueven, o son movidas, al compás
de la campaña.

Resulta significativo que medios de prensa no se hayan hecho eco en su
momento de las numerosas legislaciones similares a la cubana, promulgadas
por decenas de países, o de los más de sesenta estados miembros del
Convenio sobre la Ciberdelincuencia de Budapest, entre los cuales se
cuentan varios de nuestra región, incluido Estados Unidos. La difamación, la
ofensa pública, los crímenes y delitos contra la Nación, y los actos de
terrorismo practicados a través de las redes sociales y el ciberespacio en
general, son objeto de sanción por numerosos estados.

Cuba reivindica el derecho a contar con una norma jurídica que establezca
el marco jurídico general de las telecomunicaciones y las tecnologías de la
información y la comunicación, conforme a la práctica universal y a los
convenios internacionales que ha suscrito, así como de la prestación de los
servicios asociados a estas, como instrumento regulatorio básico que
contribuya a la informatización del país, a la soberanía tecnológica, a la
eficiente gestión del espectro radioeléctrico, a contrarrestar las agresiones
radioeléctricas y en el ciberespacio, a salvaguardar los principios de
seguridad e invulnerabilidad de las telecomunicaciones en beneficio de la
economía, la sociedad, la Seguridad y la Defensa Nacional, el Orden Interior
y la Defensa Civil; y para defender los logros alcanzados por el Estado
socialista cubano.

Oficina de Prensa Embajada de Cuba en Chile Santiago, 23 de agosto de 2021”.

 

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