DEBATES. La unidad política se construye en base a principios

El Partido de la figura política más trascendental en la historia de Chile, Salvador Allende, no puede dar la espalda a la avasalladora ola de cambio que recorre Chile.

Miguel Lawner. Arquitecto. 20/05/2021. También a comienzos de 1970 fue difícil para la Unidad Popular acordar un candidato único para las elecciones que tendrían lugar en septiembre de dicho año.

Pero si, se había logrado acuerdo en el programa de gobierno, las así llamadas: 40 primeras medidas básicas, que inspiraron toda la acción del gobierno.

La unidad política se construye en torno a principios, si no, se trata de un simple revoltijo.

La ciudadanía chilena había dado señales potentes de su rechazo al modelo económico impuesto por la dictadura y administrado sin cambios fundamentales durante los gobiernos de la Concertación. Primero fue la insurrección popular iniciada en octubre de 2019, generando movilizaciones sin precedentes en la historia política de Chile, sucedida por innumerables cabildos ciudadanos discutiendo un futuro inclusivo y sostenible. Haciendo realidad los derechos políticos y sociales a la educación, a la salud y a una vivienda adecuada para todos. Acabando con las zonas de sacrificio. Respetuoso de nuestros recursos naturales y de nuestro medio ambiente.

Más tarde vino el resultado impresionante del plebiscito que aprobó por un 80% del voto popular, la creación de una convención constituyente destinada a redactar un nuevo texto constitucional.

Finalmente, el resultado aplastante de la elección efectuada el reciente fin de semana, que otorgó una mayoría abrumadora a los partidos políticos y a las organizaciones sociales en favor de acabar de verdad, con el modelo económico neoliberal imperante en los últimos 40 años.

Después de todo este cuadro abrumadoramente adverso a la continuidad del modelo económico vigente, resultaba inconcebible que Heraldo Muñoz, tras conocer el resultado electoral, hubiera declarado que con el Frente Amplio y el PC no podía generarse una alianza política. Más categórica fue la declaración formulada anoche por la candidata del PS, Paula Narváez, afirmando que el Frente Amplio y el PC no dan garantías de gobernabilidad.

¿Qué tal?

Continuar con la política del consenso le garantiza la gobernabilidad. Unirse a las fuerzas que representan la voluntad abrumadora del pueblo, no le da gobernabilidad. Paula Narváez no leyó o se niega a leer la voluntad de cambio ratificada en el reciente proceso electoral.

El Partido Socialista enfrenta una encrucijada análoga a la que enfrentó en 1952, cuando la cúpula del Partido designó al ex dictador Carlos Ibáñez del Campo, como su candidato a las elecciones presidenciales que tendrían lugar ese año y Salvador Allende no vaciló en renunciar al partido junto con un puñado de otros militantes y con la Juventud, dando vida a una nueva organización política, que lo levantó como se candidato, junto con el PC y otras fuerzas sociales y juveniles.

Es muy probable que algo similar ocurra hoy día. Ojalá. El Partido de la figura política más trascendental en la historia de Chile, Salvador Allende, no puede dar la espalda a la avasalladora ola de cambio que recorre Chile.

 

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